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DESODORANTE NATURAL HECHO EN CASA

Hacer desodorante en casa es facilísimo, pero si te preguntas ¿por que razón querría alguien hacerlo si lo venden en la tienda? te reto a que vayas ahora mismo por tu botecito de desodorante…

¿Listo? Muy bien. Ahora busca la etiqueta y lee los ingredientes; mientras lo haces seguro piensas “no entiendo nada de lo que estoy leyendo”, y ¡Taraaaan! esa es una de las razones principales. Insistimos en untarnos químicos que ni siquiera podemos pronunciar.

Al elaborar nosotros mismos los productos que usamos con ingredientes naturales, no sólo hacemos a nuestro cuerpo feliz, sino también a la naturaleza al no comprar artículos empaquetados que contaminan, así que ¡Win, Win!

Pero ahora acompáñenme a leer esta triste historia… (música dramática de fondo)

Debe ser triste ser una axila en este mundo. La pobrecilla es una alma pura y generosa, que cuida de nuestros nodos linfáticos, refresca a nuestro cuerpo compartiéndonos de su rocío, guarda en ella bacterias buenas que nos liberan de hongos e infecciones; y nosotros correspondemos esos desinteresado actos de bondad, apagando su chispa.

Cortamos constantemente sus looks de cabello y disipamos su singular aroma con químicos como: parabenos, aluminio, triclosán, ftalato, que además, se cree que podrían ser promotores de cáncer. Triste y mal recompensada es la vida de las axilas.

Aunque a veces pensemos que su presencia es molesta, y que solamente sirven para desmayarnos con su fragancia, la realidad es que el sudor producido por las axilas no tiene olor, y efectivamente tiene la función de refrescarnos.

Y entonces ¿De dónde viene el mal olor?

El olor a cebollitas caramelizadas tan característico, se produce cuando el sudor entra en contacto con ciertas bacterias de nuestro cuerpo. Puedes evitarlo con ingredientes naturales antibacterianos que matan sólo a las bacterias que producen el mal olor, a diferencia de los desodorantes comerciales que contienen sustancias muy potentes que provocan un genocidio de toda nuestra población microbiana axilar (ya que mata tanto a las buenas como a las malas) provocando un desequilibrio en la zona, que lo único que logra es que cuando no uses desodorante, tu cuerpo intente compensar esa inestabilidad produciendo muchas más bacterias de las que necesitas.

Así que los invito a que se unan al movimiento de productos naturales, haciendo este DIY facilísimo.

¿Y Cómo hago el desodorante?

Necesitas:

  • 1 Cucharada de Manteca de karité (puedes comprarla aquí)
  • 1 Cucharada de Aceite de Coco
  • 2 Cucharadas de Bicarbonato de sodio
  • 3 Cucharadas de Arruruz en polvo o Fécula de Maíz
  • 10-15 gotas de la mezcla de Aceites esenciales antibacterianos de tu preferencia (como: lavanda, árbol de té, romero, lemongrass, menta, geranio, patchouli, etc)

Manos a la Obra

Paso 1

  • Pon la manteca de Karité y el Aceite de Coco en Baño María hasta que se derrita.

Paso 2

  • Quítalo del fuego. Deja enfriar por un minuto, y ve agregando poco a poco el bicarbonato de sodio y el arruruz en polvo (o fécula de maíz).

Paso 3

  • Revuelve hasta que quede como una pasta.

Paso 4

  • Agrega las gotas de aceites esenciales antibacterianos de tu preferencia. Mi combinación actual favorita es: Menta, Árbol de Té, Lemongrass (Hierba de limón), y un toque de vainilla. Recuerda ir agregando los aceites poco a poco para que no quede demasiado potente el aroma.

Paso 5

  • Revuelve bien y echa tu mezcla en un contenedor de tu preferencia.

Paso 6

  • Puedes untarlo con tu mano o con una palita si te molesta ensuciarte las manos.

Considera que un desodorante natural no contiene antitranspirantes, por lo que no te va a hacer sudar menos, pero si luchará contra el mal olor.

Hay personas que tienen sensibilidad al bicarbonato de sodio, y les puede llegar a ser irritante, si es tu caso, prueba disminuyendo la cantidad de bicarbonato, o elimínalo del todo. Si te gustaría que el desodorante tuviera una textura mas cremosa, aumenta la cantidad de aceite de coco y manteca de karité; si al usarlo notas que no te quita del todo el mal olor, aumenta la cantidad de aceites esenciales; o si sigues sintiendo mucha humedad, agrega más arrurruz (o fécula de maíz).

No tengas miedo de experimentar

Recuerda que la principal ventaja de hacer tu propio desodorante, es que puedes personalizarlo con la cantidad de ingredientes que mejor te funcionen a ti. La receta que les he compartido, tiene las cantidades que a mi me funcionan y que logran la textura del desodorante que es de mi agrado, pero recuerda que todos somos seres únicos con necesidades y gustos diferentes.

Así que, si la primera vez que usas el desodorante natural, sientes que no te funciona del todo ¡no te rindas! Simplemente a la próxima que lo hagas, perfecciona las cantidades hasta que quedes totalmente satisfecho.

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